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Banderas: el idioma de la seguridad en pista5 de febrero del 2026En el automovilismo, la comunicación durante una competencia no se hace con palabras, sino con señales claras y universales. Las banderas que utilizan los banderilleros son una herramienta fundamental para informar a los pilotos sobre el estado de la pista, posibles peligros y decisiones deportivas.
Cada color transmite un mensaje específico. La bandera amarilla advierte sobre un riesgo en el sector, la roja detiene la competencia, la azul indica la proximidad de un auto más rápido y la verde señala que la pista vuelve a estar en condiciones normales. También existen banderas vinculadas a la conducta o a cuestiones técnicas, como la negra, la negra con círculo naranja o la mitad negra y mitad blanca, que implican advertencias o sanciones.
Más allá de la velocidad y la competencia, las banderas cumplen un rol central en la seguridad y el orden deportivo, permitiendo que pilotos y autoridades compartan un mismo “lenguaje” dentro del circuito. Conocer su significado no solo es esencial para quienes compiten, sino también para entender cómo se organiza una carrera desde adentro.

La estructura de seguridad: clave para proteger al piloto5 de febrero del 2026Dentro de un auto de competición, uno de los elementos más importantes es la estructura de seguridad, también conocida como célula de supervivencia. Su función principal es proteger el espacio vital del piloto en caso de impacto o vuelco, manteniendo la integridad del habitáculo ante fuerzas extremas.
Fabricada con materiales de alta resistencia y diseñada bajo estrictos estándares de seguridad, esta estructura forma un “esqueleto” rígido que absorbe y distribuye la energía de un accidente, reduciendo el riesgo de deformaciones que puedan comprometer al conductor.
Más allá de la velocidad y el espectáculo, el automovilismo moderno pone a la seguridad en el centro de la escena. La célula de supervivencia es un claro ejemplo de cómo la ingeniería y la normativa trabajan juntas para que la competencia sea cada vez más segura sin perder su esencia deportiva.

Comisarios CDA en el Dakar2 de febrero del 2026La Comisión Deportiva Automovilística del Automóvil Club Argentino volvió a tener una presencia destacada en el Rally Dakar 2026, con dos comisarios deportivos de la CDA integrando el cuerpo de fiscalización del evento. Esta designación responde a la enorme confianza que la Federación Internacional del Automóvil deposita en la calidad, formación y profesionalismo del personal de la CDA. La participación argentina en una de las competencias más exigentes del mundo reafirma el prestigio alcanzado a nivel internacional. Cabe destacar que la CDA del ACA es la única entidad representante del motorsport en la Argentina, reconocida y habilitada oficialmente por la FIA. Este rol consolida el compromiso permanente con los más altos estándares del automovilismo mundial.

El Callejero de Buenos Aires volvió a hacer historiaEl Callejero de Buenos Aires volvió a hacer historia en el automovilismo argentino
La Ciudad volvió a vibrar con el automovilismo. El fin de semana, el circuito urbano montado en la zona sur porteña fue escenario de un evento histórico que reunió a miles de fanáticos y marcó el regreso de las competencias callejeras a Buenos Aires. TC2000 fue el gran protagonista de un espectáculo que combinó deporte, tecnología y un marco multitudinario en el Gran Premio Ciudad de Buenos Aires.
El trazado, emplazado sobre las avenidas Coronel Roca y Escalada y sectores del Parque de la Ciudad, presentó un desafío técnico único para los pilotos. Con poco más de 2,5 kilómetros de extensión y largas rectas donde los autos alcanzaron altas velocidades, el circuito urbano puso a prueba la precisión y la concentración de cada uno de los protagonistas.
Durante todo el fin de semana, una multitud acompañó el evento, generando un clima de verdadera fiesta popular. Familias, fanáticos del automovilismo y curiosos se acercaron a disfrutar no solo de la competencia sino también de las propuestas recreativas, gastronómicas y de entretenimiento que formaron parte del festival del deporte motor en el sur de la Ciudad.
El impacto del Callejero de Buenos Aires también se reflejó con fuerza en los medios de comunicación. En los días previos, la carrera generó una amplia cobertura en televisión, radio, portales digitales y redes sociales, despertando gran expectativa por el regreso del automovilismo a las calles porteñas. Tras el evento, la repercusión continuó con análisis, crónicas y destacadas imágenes que recorrieron todo el país, consolidando al callejero como uno de los acontecimientos deportivos más comentados del fin de semana.
La competencia dejó maniobras espectaculares, momentos de gran intensidad y un final vibrante que consagró a Franco Riva como vencedor de la prueba inaugural de la temporada. El piloto logró imponerse tras una carrera exigente, marcada por la cercanía de los muros, la presión de Emiliano Stang y la necesidad de aprovechar cada centímetro del trazado urbano.
Fue clave el acompañamiento del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que impulsó la realización de este evento con el objetivo de acercar el automovilismo a la gente y revitalizar el corredor deportivo del sur porteño, donde conviven el Autódromo, el Parque Olímpico y el Parque de la Ciudad.
Además de la competencia en pista, el callejero dejó imágenes que ya forman parte de la memoria del deporte motor nacional: los autos recorriendo las avenidas porteñas a plena velocidad, tribunas colmadas y miles de personas siguiendo cada vuelta desde distintos puntos del circuito.
El regreso del automovilismo a las calles de Buenos Aires no solo confirmó el enorme interés del público por este tipo de propuestas, sino que también abrió una nueva etapa para el calendario nacional, demostrando que el deporte motor puede integrarse a la vida urbana con organización, seguridad y un espectáculo de primer nivel.

ARGENTINOS EN EL EXTERIORSin dudas, la llegada de un argentino a la Fórmula 1 tras 23 años de ausencia generó una auténtica revolución. No solo impactó en los seguidores de siempre, sino también en el “hombre de a pie”, aquel que jamás pensó en madrugar para ver una carrera y que hoy prepara el desayuno, se pone la camiseta de Alpine y vive de punta a punta cada Gran Premio alentando a su representante, Franco Colapinto.
Pero el “Efecto Colapinto” no se limita únicamente al entusiasmo de la gente. Su influencia también se siente con fuerza en las bases del automovilismo. Proveedores de chasis de karting desbordados, chicos que ahora sueñan con tener su propio kart y padres que escuchan una frase repetida en cada casa: “Quiero ser como Franco”.
El fenómeno también se refleja en el ámbito competitivo. En las categorías formativas y en la siempre exigente escalera hacia la élite, cada vez más pilotos argentinos persiguen ese mismo sueño. Un sueño que alguna vez fue el de Colapinto y que hoy alimenta la ilusión de toda una nueva generación, porque si algo demostró su camino es que la esperanza nunca se negocia.
Jorge Magistris

FRANCO COLAPINTOA pesar de sumar su primer punto junto a Alpine F1 Team, se mostró disconforme, ya que en su mente y su espíritu de competitividad no le permiten conformarse.
Jorge Magistris
Para todos los argentinos, lo visto el pasado fin de semana fue grandioso: Franco Colapinto realizó una carrera extraordinaria de principio a fin.
Tras haber comenzado lejos de su compañero de equipo Pierre Gasly, trabajó junto a su ingeniero y mecánicos para achicar esa brecha, ya que era su primer objetivo.
Su carrera fue impecable: buena largada, maniobras de sobrepaso y defensivas, recuperando energía —algo que entendió muy bien de estos nuevos autos 2026—. Llevando una estrategia distinta a la de Gasly, hizo todo bien, a pesar del golpe que le proporcionó Esteban Ocon, que le rompió parte del piso del A526. Más allá de ello, y de un Safety Car inoportuno, Colapinto llegó en un P10 para llevarse su primer punto de la temporada, aunque para él fue con “sabor a poco”.
Esto demuestra su mente voraz y ganadora: la que todo piloto con hambre de gloria construye desde que se sube a un karting y que, a lo largo de los años, lo empuja a no bajar los brazos, a no conformarse y a ir siempre por más.
